mexico

“¡Soy jefa de la UNAM, estudiantito! ÂĄAllĂĄ afuera no te la vas a acabar, porque recuerda que eres hombre!”, vocifera esta prepotente empleada de la mĂĄxima casa de estudios porque, segĂșn ella, el alumno no le enseñó su credencial para entrar.

“¡Soy jefa de la UNAM, estudiantito! ÂĄAllĂĄ afuera no te la vas a acabar, porque recuerda que eres hombre!”, vocifera esta prepotente empleada de la mĂĄxima casa de estudios porque, segĂșn ella, el alumno no le enseñó su credencial para entrar.